martes, 4 de enero de 2011

La lluvia revisitada

   "Cerca del mediodía de un ceniciento día de otoño hace algunos años estaba parado fuera de la estación de Oxford, con la intención de tomar el tren a Londres. Y por alguna razón, fuera de la flojera o el vacío de mi mente, o el cielo gris y pálido, o el frío; una especie de capricho me invadió, no iría en tren, sino que tomaría la calle y caminaría al menos una parte del camino a Londres. Yo no se si otras personas se comportan igual en estos asuntos, pero en mi caso siempre es el clima monótono, que podría ser llamado el clima inútil, el que despierta en la vida la sensación de acción y romance. Durante los días de un azul brillante no necesito que pase nada, el mundo esta completo y hermoso, es una cosa para contemplar. No pediría más aventuras que en la iglesia. Pero cuando el fondo de la vida del hombre es un fondo gris, yo, en el nombre de la sagrada supremacía del hombre, deseo pintarlo de fuego y sangre. Porque cuando los cielos fallan el hombre se rehúsa a fallar; cuando el cielo parece tener escrito, en letras de plomo y plata pálido, que nada ocurrirá es cuando el alma inmortal, el príncipe de las criaturas se alza y proclama que algo ocurrirá, aunque sea el asesinato de un policía."

De "The secret of a train" de G. K. Chesterton


    Cuando leí este fragmento me sorprendió lo parecida que era la opinión de Gilbert a la mía con respecto a la lluvia. Y es que cuando llueve yo también me siento invadido por esa sensación de romance y acción que el menciona. No dudo ni un instante en ganar la calle y caminar bajo la lluvia. Claro que antes lo hacía con la impunidad de una salud invencible, ahora suele tener sus consecuencias, aunque no son tan graves.  

     Mi mejor recuerdo relacionado con la lluvia es también el recuerdo del que probablemente haya sido el mejor regalo que hice. Después de haberlo pensado unos días sabía que iba a regalarle: un naranjo. Agarré entonces la bicicleta y fui al vivero, pasando antes por donde trabajaba en ese momento, para dejarla. Ya en el vivero, en la caja, con la planta en el carrito me dicen que el flete me iba a salir algo así como el doble de lo que valía la planta. No muy contento salgo con la planta a cuestas y vuelvo al trabajo, a pensar como llevarme la planta.
     Mientras, el cielo se había llenado de nubes negras, listas para descargarse. Acá el clima cambia en un parpadeo y sin aviso.
     Después de varias consultas telefónicas llegué a la conclusión de que ni taxis ni remises me iban a llevar a casa. Y ahí se larga a llover. Y ahí el espíritu de acción y romance. Con unas sogas até el naranjo al cuadro de la bicicleta, de una forma que me dejaba pedalear sin romper la planta. Y la lluvia se largo más fuerte. Los veinte-veinticinco minutos más felices que jamas pasé. Pedaleando en medio de la lluvia, sonrisa de oreja a oreja, con un naranjo entre las piernas, mientras los autos pasaban, con los conductores mirando sorprendidos.



     ¿Cómo?¿No les había dicho? Me encanta la lluvia. Me encanta estar en la lluvia. Aunque algunos dicen que fue para ahorrarme el flete.



 

      

7 comentarios:

Mr. Popo dijo...

Para mañana estoy negociando con los reyes magos una aparición extraordinaria. Si no llueve, claro :P

Frestón dijo...

Yeaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh la lluvia!
¡Un naranjo! Sí que sos copado haciendo regalos. El 5 a la noche te dejo mis zapatitos en el balcón del departamento

Mr. Popo dijo...

Fue un "one hit wonder". No soy muy bueno con eso de regalar :(

Lic_jasper dijo...

Yo adoro la lluvia, me encanta caminar bajo ella, y si encuentro el motivo, salgo a dar vueltas por ahi, aunque termine resfriado y hecho moco.
Es que tambien me rememora momentos epicos de la vida. Bajo la lluvia, todo parece que cuesta, pero para nada me entristece o me incapacita a trasladarme o seguir viviendo.
Por otro lado, creo que lo dije hace un tiempo, pero lo repito: tengo ganas de hacer abolir los paraguas!
Quien se prende!?

Mr. Popo dijo...

Los paraguas son un peligro, si señor.
Encima hay una raza de viejas que gustan de circular con paraguas bajo los toldos, perjudicando al resto de la gente.

Frestón dijo...

Ok, retiro mis zapatitos =(

Mr. Popo dijo...

Hola, vengo del futuro.
Fijate en quince minutos, mas o menos :P

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