jueves, 19 de mayo de 2011

(500) Days of Nástienka

Repetitio est mater studiorum. Todo libro de cualquier modo importante debe leerse enseguida dos veces, porque la segunda vez se comprende mejor en su totalidad, y se comprende el principio bien al conocer el fin; pero también porque se lee la segunda vez con otra disposición de ánimo y se recibe una impresión diferente: es como si se viera un paisaje con otra luz.
Arthur Schopenhauer 

 ***

      Mi mundo es chico. Siempre le doy vuelta al mismo puñados de asuntos, lo que obviamente me hace una persona aburrida (aburridora) y repetitiva.
     El caso es que volví a ver (500) Days of Summer hace poco. Como dice Arturo más arriba, la segunda vez es como si se viera con otra luz. Esta vez ya no estaba el encandilamiento inicial de Zooey, así que el ángulo desde el que vi la película fue un poco más imparcial y menos generoso con las actitudes de Summer. Pero ademas toda la historia tenía un sabor que ya había probado antes, en otro lado.
     Cuando me dí cuenta a qué me hacía acordar me puse a buscar si alguien más había hecho la relación, con resultados negativos. Pero ¿por qué?¿el parecido es tan obvio que sería estúpido señalarlo? ¿o realmente nadie lo notó? 
     Y es que bien visto el argumento de (500) Days of Summer es una versión un tanto libre de Noches Blancas, de Dostoievski. Si uno mira bien (y lo releí, para confirmar detalles), está todo, con la excepción del final de la película, hecho para la gente de hoy día que necesita patológicamente un final feliz. Por ejemplo esta escena:


 es casi igual a :

 -Precisamente porque lo conozco es por lo que lo estoy invitando mañana- dijo riéndose la muchacha-. Lo conozco a la perfección. Pero mire, venga con una condición; primero (solo sea bueno, cumpla con lo que le pido; ya ve, le hablo francamente), no se enamore de mí... Eso no se puede, se lo aseguro. Estoy dispuesta a ser su amiga, aquí tiene mi mano... ¡Pero no puede enamorarse de mí, se lo pido!

     Como decía, mi mundo es chico, y Noches Blancas es parte de él. Fue imposible no identificarme con el salame del protagonista, con la excepción de su actitud final. Uno esperaba una reacción un poco más egoísta, siendo él un soñador, alguien que vive en su mundo interior. En la película el protagonista ni siquiera tiene la chance de reaccionar, le encajan su final feliz y lo que pasó antes ya no tiene importancia.
     Pero ya me estoy yendo por las ramas, así que mejor cortemos acá y vayámonos con otro fragmento del cuento:

     Así es, cuando somos infelices sentimos con más fuerza la infelicidad de los demás; el sentimiento no se dispersa, sino que se reconcentra... 

    

2 comentarios:

El Mostro dijo...

Relacionar 500 Days of Summer con Noches Blancas es un esfuerzo intelectual portentoso. En realidad, haber leído Noches Blancas es un esfuerzo intelectual portentoso.

Saludos mostros.

Frestón dijo...

Tiene razón el señor aquí arriba, yo no pude terminar Noches Blancas. Felicitancias :)


pd: a la tercera o cuarta vez ya todos odiamos a Summer ¬¬

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